martes, 12 de marzo de 2024

El terrorífico "tanque" que dominó los mares del Devónico

En el período devónico, hace entre 415 y 360 millones de años atrás, los mares eran espacios llenos de vida. Corales y esponjas proliferaban creando grandes arrecifes donde habitaban trilobites, nautilos y bivalvos. Los peces adquirieron una enorme variabilidad de formas; los ostracodermos, peces de piel acorazada y sin mandíbulas que consumían partículas que flotaban en el agua; los acantodios, con grandes aletas espinosas; los placodermos, con la cabeza acorazada; los sarcopterigios, de los cuales aún quedan vivos los celacantos; los primeros actinopterigios, antepasados de la mayor parte de los peces modernos; y los tiburones. Estos tiburones primitivos adquirieron formas que hoy parecerían alienígenas, como es el caso de Stethacanthus, con una aleta dorsal con forma de yunque cubierto de dientes. Los mares del devónico eran lugares exuberantes con una gran biodiversidad y, en ella, destacan las aterradoras fauces del mayor depredador que nunca había conocido el mundo hasta entonces, El Dunkleosteus.

Dunkleosteus deriva del alemán, Dunkle que significa «oscuro» y del griego antiguo osteos que significa «hueso». Es un género de peces placodermos artrodiros que existieron a finales del período Devónico, desde hace aproximadamente 380 hasta 360 millones de años, en el Frasniense y Fameniense. De algunas especies descritas se han hallado numerosos fósiles en Norteamérica, Polonia, Bélgica y Marruecos.

Hábitat: Dominio en aguas someras

Pero, mientras los primeros anfibios comenzaban a conquistar la tierra, en los mares un superdepredador imponía su dominio. En un mundo donde los animales marinos más grandes apenas alcanzaban los dos metros, un pez tres veces más largo, con la cabeza acorazada y enormes mandíbulas, se convertía en el mayor depredador que había conocido la tierra hasta ese momento. Hablamos de Dunkleosteus, el ‘tanque’ que dominó los mares a finales del devónico.

Sin embargo, había diferencias de comportamiento respecto a los que nos encontramos hoy en día. En aquella época la geografía era muy distinta, y, por tanto, también lo eran las corrientes. Había grandes extensiones de mar cuyas aguas profundas quedaban estancadas, lo que sumado a la ausencia de luz solar a causa de la profundidad y ausencia de fotosíntesis, convertía los fondos marinos en lugares anóxicos —sin oxígeno—. Prácticamente todos los animales marinos de ese periodo respiraban el oxígeno disuelto en el agua, por lo que, a diferencia de lo que sucede en la actualidad, durante el devónico los animales no se adentraban a las profundidades, y Dunkleosteus no era una excepción.

Alimentación y comportamiento depredador

Las distintas especies de Dunkleosteus se comportaban como superdepredadores. Cazaban peces, moluscos, crustáceos y, en general, cualquier animal que se le pusiera a tiro; el único rival de un Dunkleosteus era otro Dunkleosteus más grande. De hecho, tenían tendencias caníbales.

Cuando ingería otros peces acorazados, como el Bothriolepis, regurgitaba la cáscara, pues era imposible triturar con sus dientes de hueso, aún así, aunque estos fueran de esmalte no habrían podido. Eran muy territoriales, y aunque tenían territorios muy extensos, en la época de apareamiento estos desaparecían.

Reproducción

Se reunían en aguas poco profundas, como atolones y bahías para depositar los huevos. Seguramente no tardaban mucho en nacer y aventurarse mar adentro, pues había muchos depredadores, como euriptéridos de pequeño tamaño, tiburones como el Stethacanthus, o incluso, ellos mismos. Tras la época de apareamiento volvían a aparecer los territorios, con lo que había muchas peleas; los perdedores se convertían en el alimento de las crías.

Historia de su descubrimiento

Los primeros restos de Dunkleosteus fueron descubiertos por el geólogo Jay Terrell en 1867, a las orillas del lago Erie, en Sheffield Lake (Ohio). Constaban de un cráneo parcial y una placa dorsal del escudo torácico, posteriormente destruidos en un incendio de Elyria. Después de haberse hallado más fósiles del animal, el geólogo John Strong Newberry les dio el nombre de Dinichthys terrelli en 1873, en honor a su descubridor.

Eventualmente, Newberry mostró un gran interés en Dunkleosteus, por lo que dedicó años a la búsqueda y estudio de sus fósiles, denominando erróneamente a muchos de ellos como especies del género, en ese entonces conocido como Dinichthys. Otro experto que realizó varias investigaciones y trabajos fue el profesor Charles R. Eastman, quien describió varios géneros de artrodiros tales como Coccosteus y una especie de Dinichthys, hoy asignada dentro de Dunkleosteus.

Aunque docenas de especímenes, incluyendo cráneos completos, fueron descritos hasta comienzos del siglo XX, no se ilustraron reconstrucciones precisas de Dunkleosteus durante seis décadas desde su descubrimiento. Como otros diníctidos, Dunkleosteus se caracterizaba por una cabeza acorazada provista de mandíbulas con cuchillas dentales poco usuales. Aunque otros placodermos rivalizaban con él en tamaño, Dunkleosteus es considerado uno de los depredadores marinos más fieros y mortales que han existido. Con hasta seis metros de largo y 1 tonelada de peso, este cazador estuvo en la cima de la cadena alimentaria de su ambiente y, probablemente, depredaba toda clase de fauna.

Extinción: El fin de una era

El 83% de las especies presentes en el Devónico superior desaparecieron del registro. Esta extinción posee unas características que las diferencia de otras:

  • Mortalidad desmesurada en organismos marinos bentónicos.

  • Duración prolongada (unos 20 millones de años).

  • La extinción se produjo en varios episodios.

¿El fin de una era?

Aunque el Dunkleosteus dominó los mares durante millones de años, ni siquiera su imponente coraza pudo salvarlo de la crisis ecológica del Devónico Superior. Este gigante nos recuerda lo frágil que es la vida en la cima de la cadena alimentaria cuando el entorno cambia drásticamente.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

El Corredor de los Desiertos

El Velociraptor   El Velociraptor , uno de los dinosaurios más conocidos, fue descubierto oficialmente en 1924 (aunque las expediciones com...